Esta exposición la recuerdo como la época mas dulce de mi vida.
Por fin me estaba dedicando a lo que me gustaba realmente.
Seguía aprendiendo y además exponiendo.
Había pedido la mejor fecha y me la habían concedido.
Y además me felicitaban,
qué mas se puede pedir?
Mi Primera Individual, en el 98. cuando acababa de conocer la PINTURA. En mi pueblo, en mi querido claustro del antiguo convento… y ahí… sin QUE NADA ME PARARA.